La que creía en el Destino o al menos eso Pensé

Le respondí, mirándola de lado, anuente completamente de ese sentimiento, de cada una de las veces que me había repetido a mí mismo las razones que ella pudiese tener para no sentir eso por mí, encontrar la lógica a su irracionalidad afectiva, del como yo estaba presente para ella en cada aspecto de su vida, menos que para ocupar el lugar que ella le había dado a él en lugar de a mí.